Taller

TALLER CON NIÑOS DE ARQUITECTURA Y ESPACIO HABITABLE

"Nido o Cueva"

 

Dirigido a FASE NIDO: Niños de 6-11 años+ FASE CUEVA: Niños de 3-5 años

Lugar de realización LAVA (Laboratorio de las Artes de Valladolid)

Fotografía MUDAArquitectura

¿Son posibles las 'cuevas artificiales' en una 'arquitectura creada por el hombre'?

Sou Fujimoto_Futuro Primitivo


Éste es un taller doble y también un poco largo, empieza con niños de primaria y termina con niños de infantil. Empieza con la construcción de un nido y termina con el descubrimiento de una cueva. Como diría Fujimoto, el nido y la cueva “podrían parecer semejantes, pero uno es un lugar funcional, hecho para los seres humanos; y el otro, es un lugar del que se aprovechan los seres humanos…la cueva está llena de posibilidades de descubrimientos fortuitos”


Este taller fundamentalmente es hablar del espacio habitable. Hablar del comienzo de todo, de protegerse, de la cabaña (el nido?). Pensamos que es importante identificarse con el espacio habitable, nos preguntamos ¿Hay algún niño que no quiera construir su propia cabaña?. Seguramente no. La cabaña es un arquetipo de forma habitable, mínima, esencial, donde sólo tenemos lo necesario, lo adecuado. Creemos que la proporción y la escala del hombre dirigen estas pequeñas construcciones. En la cabaña todo tiene su medida necesaria, el espacio para comer, el espacio para dormir, para cocinar.


En este taller queremos construir nuestra propia cabaña.


Contamos la historia de un gran arquitecto que proyectaba grandiosos edificios, espacios increíbles, mágicos, con ventanas de colores, pero que también tuvo tiempo para construir una pequeña cabaña como regalo para su mujer, “un castillo en la Costa Azul de 3,66 metros por 3,66 metros” que llamó el Cabanon. En aquel pequeño espacio al lado del mar tenían todo lo necesario para vivir. Una pequeña cama, una mesa de escritorio, un pequeño espacio para comer, unas ventanas por las que mirar el mar, un aseo.


En definitiva un pequeño espacio construido por y para ellos, de acuerdo a unas medidas especiales, las suyas, las medidas del hombre.


Tenemos unas piezas preparadas para la construcción de la cabaña, pero lo primero que hacemos antes de ponernos manos a la obra es medirnos. Nos medimos de pie, sentados en una silla, delante de una mesa, tumbados. Y comprobamos que la altura de una pieza es la medida de los elementos para sentarse, dos piezas es la altura de una mesa, siete piezas la altura del techo.


Después estudiamos las “instrucciones” de la cabaña. Los planos nos indican la forma de comenzar, una hilada, después otra, con siete ya podremos colocar el tejado. Nos indican los distintos tipos de piezas que debemos utilizar. Nos indican cómo se distribuye el espacio.


Nos pusimos manos a la obra y trabajamos durante dos horas tremendas, terminamos exhaustos pero orgullosos de haber construido nuestro propio espacio habitable. Entrábamos y salíamos de la cabaña, observamos que nos podíamos tumbar, sentar, mirar por las ventanas.


Pronto nos tuvimos que ir. Abandonamos aquel nido que quizás sería descubierto por los pequeños más adelante.

 

   MUDAARQUITECTURA · san felipe neri 5 2d 47004 valladolid · 983309059 · muda@arquitecturamuda.com · Visítanos en facebook ·
· Visita nuestro blog